Sinopsis
Ficciones es quizá el libro más reconocido de Jorge Luis Borges, compuesto por los libros El jardín de senderos que se bifurcan y Artificios, ambos considerados piezas fundamentales del universo borgiano.
Entre los cuentos que aquí se reúnen hay algunos de corte policial como "la muerte y la brújula", la historia de un detective que investiga el asesinato de un rabino; otros sobre libros imaginarios como "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius", una extraordinaria reflexión sobre la literatura y su influencia en el mundo físico; y muchos pertenecientes al género fantástico como "El Sur", acaso su mejor relato, en palabras del mismo autor.
Fascinante y sorprendente, Ficciones le brinda al lector un mundo de reflexiones sobre las convenciones de lectura y el modo de entender la realidad.
Jorge Luis Borges, Ficciones, (Nueva York, Vintage Español, julio de 2012) Copyright © 1995 por Maria Kodama. Con fechas 1941 - 1944, 219 páginas.
Inicié mi lectura de Ficciones con aprensión debido a la tan proclamada erudición de su autor y la adoración de tantos conocedores y enamorados de la literatura por el mito que es Jorge Luís Borges. Había escuchado que su lectura no era fácil y que no todos podemos beber de su fuente con entendimiento y satisfacción. Empecé titubeando con los dos primeros cuentos hasta que me atrapó con su magia el tercero: "Las ruinas circulares". De ahí en adelante gocé con un estilo de escritura totalmente diferente a todo lo que he leído. Sus cuentos están llenos de magia, de aventuras fascinantes, de diferentes perspectivas de la realidad, de ideas filosóficas para ponderar, y de extraños misterios con matices irónicos. Hay cierta estrategia narrativa que se distingue en Ficciones así como un humor sutil y una templanza: un buen alimento para el intelecto, no para el corazón. Muy recomendable, por supuesto.
Mi puntuación (1-5):
Mi puntuación (1-5):

Es considerado uno de los eruditos más reconocidos del siglo XX. Ontologías fantásticas, genealogías sincrónicas, gramáticas utópicas, geografías novelescas, múltiples historias universales, bestiarios lógicos, éticas narrativas, matemáticas imaginarias, dramas teológicos, invenciones geométricas y recuerdos inventados son parte del inmenso paisaje que las obras de Borges ofrecen tanto a los estudiosos como al lector casual. Y sobre todas las cosas, la filosofía, concebida como perplejidad, el pensamiento como conjetura, y la poesía, la forma suprema de la racionalidad. Siendo un literato puro pero, paradójicamente, preferido por los semióticos, matemáticos, filólogos, filósofos y mitólogos, Borges ofrece —a través de la perfección de su lenguaje, de sus conocimientos, del universalismo de sus ideas, de la originalidad de sus ficciones y de la belleza de su poesía— una obra que hace honor a la lengua española y la mente universal.
Ciego desde los 55 años, personaje polémico, con posturas políticas que le impidieron ganar el Premio Nobel de Literatura al que fue candidato durante casi treinta años.
Jorge Luis Borges procedía de una familia de próceres de la milicia que contribuyeron a la independencia de su país. Pero fue su padre, Jorge Borges Haslam, quien rompiendo con la tradición familiar, trabajó como profesor de psicología e inglés. Había estudiado la carrera de derecho junto con su amigo de toda la vida Macedonio Fernández, pero no la ejerció y se volcó en lugar de ello a la literatura. Tuvo un gran responsabilidad en la formación y vocación literaria de su hijo Jorge Luis.
Su madre, la delicada Leonor Acevedo Suárez, era uruguaya. Aprendió inglés de su marido y tradujo varias obras de esa lengua al español. La familia de su padre tenía orígenes españoles, portugueses e ingleses; la de su madre, españoles y posiblemente portugueses. En su casa se hablaba tanto en español como en inglés.
Borges nació en una típica casa porteña de fines del siglo XIX, con patio y aljibe, dos elementos que se repetirán en sus poesías. Su casa natal estaba situada en la calle Tucumán, pero su infancia transcurrió un poco más al norte, en la calle Serrano 2135 del barrio de Palermo, donde creció junto a su hermana Norah.
La relación de Borges con la literatura comenzó a muy temprana edad, siendo que a los cuatro años ya sabía leer y escribir. Debido a que en su casa se hablaba tanto español como inglés, Borges creció como bilingüe. Con apenas seis años le expresó a sus padres su vocación de escritor, e inspirándose en un pasaje del Quijote redactó su primera fábula cuando corría el año 1907: la tituló 'La visera fatal'. A los diez años comenzó ya a publicar, pero esta vez no una composición propia, sino una brillante traducción al castellano de 'El príncipe feliz' de Oscar Wilde.
El inicio de su educación formal a los 9 años y en una escuela pública fue una experiencia traumática para Borges, los compañeros se burlaban de aquel sabelotodo, que llevaba anteojos, vestía como un niño rico, no se interesaba por los deportes y hablaba tartamudeando. Durante los cuatro años de su permanencia en ese colegio, Borges no aprendió mucho más que algunas palabras en lunfardo y varias estrategias para pasar desapercibido.
En 1914, el padre de Borges tuvo que dejar su profesión, se vio obligado a jubilarse de profesor debido a la misma ceguera progresiva y hereditaria que décadas más tarde afectaría también a su hijo. Junto con su familia, se dirigió a Europa para someterse a un tratamiento. La familia se instaló en Ginebra(Suiza), donde el joven Borges y su hermana Norah asistirían a la escuela. Borges estudió francés y cursó el bachillerato en el Liceo Jean Calvin. El ambiente en aquel establecimiento educativo era completamente distinto al de su anterior escuela de Palermo, sus compañeros, muchos de ellos extranjeros como él, apreciaban ahora sus conocimientos e inteligencia y no se burlaban de su tartamudez. En el transcurso de esa época leyó sobre todo a los prosistas del Realismo francés y a los poetas expresionistas y simbolistas, especialmente a Rimbaud. A la vez, descubrió a Schopenhauer, a Nietzsche, a Carlyle y a Chesterton. Con la sola ayuda de un diccionario aprendió por sí mismo el alemán y escribió sus primeros versos en francés.
En 1921, regresó a Buenos Aires y fundó con otros importantes escritores la revista Proa. En 1923, publicó su primer libro de poemas, 'Fervor de Buenos Aires'. Desde esa época, se enferma de los ojos, sufre sucesivas operaciones de cataratas y pierde casi por completo la vista en 1955.
Desde su primer libro hasta la publicación de sus Obras Completas (1974), trascurrieron cincuenta años de creación literaria durante los cuales Borges superó su enfermedad escribiendo o dictando libros de poemas, cuentos y ensayos, admirados hoy en todo el mundo. Recibió importantes distinciones de diversas universidades y gobiernos extranjeros y numerosos premios, entre ellos el Cervantes en 1980.
A pesar de su enorme prestigio intelectual y el reconocimiento universal que ha merecido su obra, no fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura, no obstante haber sido nominado por muchos años consecutivos. Se especula que no se lo otorgaron por razones políticas.
Su obra fue traducida a más de veinticinco idiomas y llevada al cine y a la televisión. Prólogos, antologías, traducciones, cursos y charlas dan testimonio de la labor infatigable de ese gran escritor, que cambió la prosa en castellano, como lo han reconocido sin excepción sus contemporáneos. En 1986, al conocerse enfermo de cáncer, fijó su residencia en Ginebra donde falleció el 14 de junio.
Fuente: El Resumen.com